Acabo de volver de un viaje de Club Med, con un servicio de All Inclusive, y encontré otra manera de viajar.
Desde chica que viajo, con la mochila en la espalda, recorriendo cada centímetro de cada país, sin perderme nada, y cambiando zapatillas una vez por año del uso que les dí.
Mis comodidades fueron ajustándose a mi edad y a mis pretensiones, cambiando mi mochila por valija, con planes más organizados y no tan a la deriva, con reservas hechas con tiempo, de hostels a hoteles con baño privado, de caminatas eternas o buses públicos a un auto alquilado o un taxi contratado por día.
Los destinos también fueron cambiando desde naturaleza, selva y playas con olas, a culturas históricas, museos y playas tranquilas. De un “yo hago todo” y me las rebusco con los precios, a contratar servicios de paquetes All Inclusive y olvidarme de llevar un peso de más.
Viajé mucho y de muchas maneras, y hoy recién vuelta, pero pensado siempre a futuro, sé que mi próximo viaje será conocer un destino nuevo: ¡Seguro!
¡Pero nuevamente optaré por un Club Med!

0 Responses
Stay in touch with the conversation, subscribe to the RSS feed for comments on this post.